Puedes conocer cada posición planetaria de tu carta y aun así perderte la parte más importante. Saber que tu Sol está en Libra y tu Marte en Cáncer te dice algo. Pero el ángulo entre ellos, el aspecto, te dice cómo esas dos energías se relacionan entre sí dentro de ti. Ahí suele estar la historia de verdad.

Los aspectos son los ángulos geométricos entre las posiciones planetarias, medidos en grados.

La conjunción (0 grados)

Dos planetas en el mismo grado del mismo signo. Sus energías se fusionan y se mezclan. El resultado es intensidad y concentración. Si eso es armónico o difícil depende de los planetas implicados. Venus conjunción Júpiter tiende a la expansión y a la facilidad. Marte conjunción Saturno crea fricción entre el impulso y la contención que pide navegación consciente.

El sextil (60 grados)

Un aspecto levemente beneficioso. Fluidez fácil entre los dos planetas, una oportunidad que está disponible pero que pide algo de esfuerzo para activarse. A veces se describe como una puerta que está abierta pero que aun así tienes que cruzar.

La cuadratura (90 grados)

Entre planetas en signos de la misma modalidad pero separados por tres signos. Las energías tiran en direcciones distintas y crean tensión.

Las cuadraturas no son malas por defecto. Son los aspectos más asociados con la motivación, el impulso y la necesidad de hacer algo. Sin algo de tensión en una carta, suele haber poco motivo para moverse. El reto está en encontrar la forma de honrar a los dos planetas en lugar de dejar que uno domine.

Un Sol en cuadratura con Saturno crea tensión constante entre la autoexpresión y la disciplina. La persona puede oscilar entre reprimirse y afirmarse de formas que generan conflicto. Pero suele desarrollar una capacidad extraordinaria para el trabajo disciplinado precisamente desde esa tensión.

El trígono (120 grados)

Entre planetas en signos del mismo elemento. Fluidez natural, facilidad y apoyo. No requiere esfuerzo.

Los trígonos son agradables pero pueden volverse puntos ciegos. Como la energía fluye con tanta facilidad, hay menos motivación para desarrollarla conscientemente. Algunas personas con muchos trígonos descubren que sus dones naturales quedan poco desarrollados simplemente porque nunca tuvieron que trabajar para tenerlos.

La oposición (180 grados)

Entre planetas en signos opuestos. Tensión que tiende a jugarse hacia fuera más que hacia dentro. Suele aparecer en las relaciones, donde una persona encarna un polo y la otra encarna el opuesto.

Una oposición Venus y Plutón, por ejemplo, puede atraer relaciones que involucran dinámicas de poder, porque la persona está proyectando un lado de esa polaridad hacia fuera en lugar de integrarlo internamente.

Los orbes

Los aspectos no necesitan ser exactos. El rango de desviación permitido se llama orbe. La mayoría de los astrólogos usan orbes de 8 a 10 grados para los aspectos mayores entre planetas personales, y orbes más estrechos para los planetas externos y los aspectos menores.

Cuanto más estrecho es el aspecto, más fuerte es su influencia.